El fiscal de la UFI-AMIA, Sebastián Basso, dijo que, a 30 años del atentado “el pueblo espera una verdad judicial”, sostuvo que la caída del régimen de Irán es “buena para todo el mundo”, y recalcó que la organización terrorista Hezbollah, involucrada en el atentado, “es un títere de Irán”.
Basso, quien se encuentra próximo a iniciar el juicio en ausencia de los acusados iraníes por el atentado a la AMIA de 1994, que causó 85 muertos y más de 300 heridos, confirmó que pidió agregar entre quienes serán juzgados a Alí Asghar Hejazi, jerarca del régimen de Teherán.
“Lamentablemente, en la Argentina no teníamos una ley que permitiera juzgar a personas que no estaban presentes y el caso no podía avanzar”, lo que cambió cuando el año pasado el Congreso sancionó la ley de “juicio en ausencia”.
Hejazi presidía el denominado Comité Vijeh, organismo que recogió información, analizó el objetivo y elaboró el plan para destruir la sede de la AMIA, en Buenos Aires.
De acuerdo con la investigación, Hejazi viajó a Buenos Aires en marzo de 1993 para estudiar los planes previos elaborados por Moshen Rabbani, agregado cultural de la embajada de Irán en la Argentina y uno de los principales acusados por el atentado.
“Rabbani tenía funciones de inteligencia y espionaje y recopilaba toda la información de lo que sucedía acá y la mandaba a Irán, dando cuenta de que en la Argentina hay una importante comunidad judía que lo transforma en lo que ellos llaman la segunda Israel”, explicó el fiscal.__IP__
“Estoy pidiendo avanzar cuanto antes con el juicio en ausencia”, aseguro Basso, al tiempo que destacó que “la fiscalía considera que Rabani es una pieza esencial para que Irán decidiera un ataque bélico como el atentado a un edificio emblemático de la comunidad judía”.




